Moros y Cristianos
Con la polémica sobre el desfile de Moros y Cristianos en Nueva York aún reciente, creo que he encontrado la solución perfecta. La iluminación ha venido a mí (el vino a mí…mi teshhoorooo) mientras veia el desfile de las fuerzas armadas, ritual que intento seguir cada año, y que os recomiendo, para cerciorarse que siempre, SIEMPRE, hay alguien que está peor.
Si nos basamos en que la polémica se camufló con el tiempo de desfile, excusando la no asistencia de la escuadra morisca por ser su paso bastante más lento que el de la cristiana, la próxima vez que se vaya a un desfile a las americas, en vez de los Moros y Cristianos, se puede llevar a la Legión y a los Regulares de Ceuta/Melilla.
La Legión, con una marcha de 160 pasos por minuto al ritmo de “I’m the boyfriend of the Death (my very best loyal companion)”, ritmo marcado por la mascota legionaria, desfilaria muy rapidamente por la 5ª Avenida, dejando tiempo para que los Regulares, con una cadencia de 90 PPM, desfilara tranquilamente. Además, los Regulares llevan capa y una media luna incorporada en su uniforme, así como una música que és como más “arabizada” (aunque seria brutal que marcharan al ritmo de “Paquito el Chocolatero”). Lo tienen todo para representar a los Moros.
De este modo, los neoyorquinos hubieran alucinado igualmente con la pintoresca procesión, procesión dónde en pleno siglo XXI, uno de los pasos incluye una cabra vestida de militar. Eso si, con correa, no vaya a escaparse.






