Los zapatos de Guardans
Desde hace tiempo que algunos venimos avisando y relatando las ilegalidades que se producen “por nuestra seguridad”.
Aún así, en este país se ve que las cosas no suceden hasta que no aparece algo en los periódicos, o mejor aún en la tele, como fue primero el caso de Ignasi Guardans o más recientemente de David Raya.
Esta tarde, justo tras el tele-diario en TV3, me he llevado una grata sorpresa, viendo que en el mini-espacio que ponen se hablaba del tema de la sociedad de control, con el eurodiputado Guardans como narrador.
Por lo que parece, las vacaciones pasan factura también a la televisión pública, ya que durante todo el video no se oye la voz en off… excepto en un pequeñisimo fragmento que dice que “las cámaras servirán para reducir la delincuencia”. Por el bien de todos, espero que esto sea una simple casualidad…
En fin, unas cuantas perlas:
Estamos mucho más controlados de lo que estamos dispuestos a ver. Ojos que no ven, corazón que no siente.
El control sobre nuestras vidas es ahora mucho más fuerte que hace 25 años en una sociedad democrática.
La policia sabe y guarda durante 4 años cuando has hecho una llamada a un mobil, desde dónde se ha hecho y a qué número, y desde donde se ha recibido.
Aunque sea en verano y a la hora de la siesta, no está mal que el debate salga por la tele y que alguien más a parte de nosotros, los de siempre, los “freakies de interné”, vea lo que pasa, porque parece ser que aquí nunca pasa nada, que los controles arbitrarios en fronteras solamente le pasan “a los terroristas”, o como mucho “a un amigo de un amigo”.
Mientras la gente esté mucho más dispuesta a sufrir cualquier vejación ilegal mientras pueda coger el avión a tiempo, y aunque esto conlleve pasar por máquinas que permiten ver que hay debajo de la ropa, ser grabados dentro del avión durante todo el viaje, o incluso experimentar un tacto rectal por parte de personal no sanitario (tiempo al tiempo amigos!), mientras la gente se preocupe más sobre si tal o cual jugador ficha por tal o cual equipo y no le importe hacia donde está derivando esa cosa a la que llaman Europa, las esperanzas de Ignasi Guardans (que no se oyen porque el sonido del video está cortado), y las de muchos de nosotros quedarán en eso, simples esperanzas…
Tenemos lo que nos merecemos…. a por ellos, oé…






