La odisea de cambiar un teléfono
Acabo de llegar de dos viajes a la tienda Orange que, por suerte, queda cerca de casa.
El lunes pasado fui a la tienda a ver que me ofrecian por los puntos acumulados tras unos cinco años de contrato con Orange. Entre pitos y flautas, unos 800. Tras comentar la jugada con la amable señorita de la tienda y sopesar un terminal con Android, me decidí por un Nokia 5230 un pelín más económico: 750 puntos +19€.
Tras esperar las 24 horas de rigor para la activación de la línea de datos, empecé a jugar con él y comprobar las funcionalidades y capacidades.
Symbian va algo lento, pero el problema no es este, si no la falta de aplicaciones que funcionen en el modelo. No las hay en la tienda de Nokia ni en ningún lado. Tras ir probando, pude poner un cliente para Word Press que funciona bastante precariamente y que, cuando da error, resulta imposible cerrar la aplicación a menos que se reinicie el teléfono.
También hay un cliente para Twitter que va bastante bien: Tweets60, pero es una trial.
En tanto a los QR-Codes, ninguno de los lectores que probé han reconocido el terminal, aún corriendo un Symbian 5, S60 o como sea. Todos menos el de Bee Tag…
Total, que se queda muy corto y no llega ni a dejarte a medias. He decidido subir el listón e ir directamente a la primera opción: un teléfono con Android. Algo más caro aún con puntos, pero al menos un terminal con el que además de llamar, se puedan hacer más cosas, pero de verdad.
Así que me he presentado en la tienda y le he comentado a la amable señorita que el teléfono me iba pequeño y que me gustaría acogerme a la oferta inicial que me comentó el lunes: 750 puntos + 40€.
¡Ah amigos! Y aquí empezó la diversión. Resulta que, aunque no hace ni una semana que empezó todo, la oferta ya no está disponible y tendría que pagar la diferencia con el coste ‘real’. Tras un par de operaciones aritméticas, la suma ha subido a 60€… a los que no se aplican los 20 que ya pagué el lunes. Es decir, Grand Total: 80 euracos.
Tras un poco de debate y tensión, pido la hoja de reclamaciones y me vuelvo a casa algo cabreado.
He llamado a Atención al Cliente Orange donde, tras esperar 5 minutos, he podido hablar con otra amable señorita a la que he bombardeado inicialmente, pero que después me ha dicho que volviera a la tienda, que debían aceptar el cambio, retornar los puntos y ofrecer el primer precio. Grand Total: 40€. En caso contrario, deberían abrir una incidencia contra la tienda.
Así que, manteniendo a la tele-operadora a la espera, he vuelto a la tienda y le he pasado a la chica. Han hablado un poco (más tensión) y, finalmente, la chica de la tienda me comenta que me hace el cambio pero que no se responsabiliza de nada si no se retornan los puntos y/o la antigüedad del contrato, que es lo que marca el precio final, a su fecha original.
Al final, se ha pedido el cambio y los puntos están en su sitio, pero la antigüedad sigue estancada en 4 de Mayo de 2010, con permanencia hasta 2011. La operadora, que ha llamado tras un rato, ha abierto una incidencia por el tema, que debería estar resuelto en 72 horas. Pero de momento yo ya perdí la mañana entera.
A ver que tal el lunes.






