Procastinaciones literarias
Hace unos días hablaba de la FabFi, y me vino a la mente una idea que tuve cuando aún vivíamos en Esplugues. Escribir un librito, o al menos un relato, de ciencia ficción donde el escenario principal fuera un edificio enorme, ruinoso y habitado por descastados 1.0 situado justo en el medio de una ciudad supercool, dónde la supramodernidad es la norma.
Después de la FabFi, la idea evolucionó y se trasladó a un presente-ficción situado en Africa, dónde los que dominan el arte del fabbing y el reciclaje de materiales son los únicos que sobreviven en un mundo con escasez de fuentes de energía. Un fabhacker viaja por el continente olvidado ‘exportando’ información y tecnología.
Poco después, la cosa evolucionó hasta situarse en el siglo XVIII y convertirse en el viaje de un joven hacker wood-and-iron-punk europeo en su búsqueda de la persona que dicen ha domesticado los rayos.
Finalmente empecé a re-escribir la Historia de Espanya…
Y ayer descubrí, gracias a Bruce Sterling, que el cyberpunk africano empieza a levantar el vuelo.
Creo que se me acumula la faena
Welcome to Africa.






