Cómo las copias no autorizadas en formato digital aumentan las ventas en papel
Uno de los mantras de la industria del ocio es que el uso de copias no autorizadas o pirateadas, provoca el descenso automático de ventas de originales.
Hace unos meses leí una copia no “autorizada” de La Rebelión de Atlas, de Ayn Rand. Debido a esa copia pirateada, he recomendado el libro a toda mi red social, lo que ha finalizado con la compra de dos copias en papel, que yo sepa y una de ellas ha sido para nosotros, y una posible de la que no tengo confirmación.
Gracias a otra recomendación, aunque no por lectura, compré mi última adquisición en papel.
Mientras termino de leer Life Incorporated en formato digital, copia autorizada y cedida por su autor, y mientras espero que salga publicado en formato de bolsillo para incorporarlo a la estantería, lo recomiendo a quien creo que pueda interesarle.
Otros autores contemporáneos llevan aplicando el modelo de publicar al mismo tiempo versiones en papel y en formato electrónico, siendo éste último de libre descarga y gratuito.
Gracias a éste modelo, las ventas de ejemplares en papel, ya sea para uso privado o para escuelas o bibliotecas aumenta, diga lo que diga la industria editorial.
El hecho de que estos libros se publiquen bajo licencias libres que permiten no solamente leer el libro, si no copiarlo, reproducirlo, citarlo e incluso crear spinoffs, tiene muchísimo que ver.
Pero en fin, algunos prefieren seguir con su letanía cansina, externalizando responsabilidades, mientras intentan rentabilizar el enorme gasto que provoca el uso de sistemas que solo sirven para encarecer sus productos.






