Return to sender
Esta ha sido la semana de recordar a los políticos que “nuestro voto también cuenta“.
Se diseñó una pequeña campaña para mandar mensajes a los diputados al Congreso, pidiéndoles que se posicionaran claramente al respecto de la disposición final de la Ley de Economía Sostenible, la Ley Sinde, que pretende convertir Internet en una nueva televisión.
El pasado mes de Julio escribía “E-democracia: retornar al remitente“, relatando mi experiencia y visión de los fatalmente llamados política, activismo político 2.0 y casta política: una completa y monumental montaña de mierda.
Lo de esta semana, no solamente confirma mi tesis, si no que la empeora. La lista de correos electrónicos que Hacktivistas ha usado para su xmailer estaba incompleta. ¿Y por qué estaba incompleta? Pues porque hay diputados del Congreso que no tienen publicado su correo electrónico. Representantes elegidos por votación ciudadana que se han aislado conscientemente de aquellos a los que, dicen, representan.
He recibido 17 avisos informando sobre la devolución de mi mensaje, de los cuales, 4 han sido porque la dirección de correo no existe, 2 tenían el buzón lleno y el resto son problemas con servidores de correo.
El resto de mensajes, que supongo han llegado a destino, no han causado ninguna reacción. Bueno si, quejas por parte de los Diputados que han visto que sus buzones se llenaban de mensajes que han calificado como SPAM. ¿No es bonito, simbólico y significativo? Intentamos comunicarnos con nuestra casta política, y nos dicen que somos SPAM… y luego a otra cosa.
En fin, ahí están todos hoy. En Catalunya, ya en campaña electoral, todos con sus banderitas, sin corbata, subidos a palés, cajas de fruta o colgados de un árbol si hiciera falta. Y mientras, nosotros somos SPAM. Esto si que es democracia. Y como dice el refrán:
A la democracia, patada en los cojones.
Y esto si que es música.
I gave a letter to the postman,
he put it his sack.
Bright in early next morning,
he brought my letter back.
She wrote upon it:
Return to sender, address unknown.
No such number, no such zone.
We had a quarrel, a lover’s spat
I write I’m sorry but my letter keeps coming back.
So then I dropped it in the mailbox
And sent it special D.
Bright in early next morning
it came right back to me.
She wrote upon it:
Return to sender, address unknown.
No such number, no such zone.
This time I’m gonna take it myself
and put it right in her hand.
And if it comes back the very next day
then I’ll understand the writing on it
Return to sender, address unknown.
No such person, no such zone.






