Desayunos con diamantes, cenas del terror y meriendas de negros subsaharianos
Hace un par de semanas todo eran esperanzas y miradas hacia el horizonte y el futuro. El Presidente de la Academia de Cine invitaba a desayunar a algunos de los más representativos integrantes de la ciudadanía digital patria.
Resulta que el viernes pasado hubo una cena a la que solamente fueron invitados representantes de la industria del ocio culturetil.
Realmente, la sorpresa es que alguien se sorprenda al descubrir, oootra vez, la realidad:
- que lo suyo es puro teatro ¡que para algo son artistas!
- que para que haya un diálogo, lo mínimo son dos interlocutores. Cuando sólo habla uno, es un monólogo
- que no hay nada que hablar con los que no dudan un segundo en militarizar a civiles para evitar huelgas
- que todo está más que claro y que todo movimiento es para despistar
- que como dijo el Ministro, quien le hecha un pulso al Estado, pierde
En fin, que siempre acaban(mos) los de siempre diciendo aquello de “si ya lo decía yo“.
Pues nada, nada, vayan pasando y tomando asiento, que la mesa ya está puesta. ¿Que qué ágape será? Una merienda de negros subsaharianos. Por cierto, la comida, y los que pagarán la cuenta, somos nosotros… por si a alguien se le había olvidado.






«Una merienda de negros»
De subsahariaaaaaaanos
Corregido!